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30 de marzo de 2023

Recetas con Chai Latte Vainilla

El Chai Latte Vainilla es una bebida caliente hecha a partir de una mezcla de té chai y leche, endulzada con vainilla. La mezcla de té chai es una combinación de té negro y una mezcla de especias aromáticas, como cardamomo, canela, clavo de olor, jengibre y pimienta negra. La leche puede ser leche de vaca, leche de soja o cualquier otro tipo de leche que prefieras. La vainilla se agrega para darle un toque dulce y aromático a la bebida.

Es una bebida popular en muchas culturas, especialmente en la India, donde se originó el té chai. La mezcla de especias utilizada en el té chai se ha utilizado durante siglos por sus propiedades curativas y su sabor distintivo.

Algunas ideas de recetas que puedes hacer:

Tarta de Chai Latte Vainilla: Prepara la masa de una tarta y hornea según las instrucciones. Para el relleno, mezcla una taza de chai latte vainilla con una lata de leche condensada y cuatro huevos. Vierte la mezcla sobre la masa de la tarta y hornea durante unos 40 minutos. Deja enfriar y sirve.

Galletas de Chai Latte Vainilla: Prepara una taza de chai latte vainilla y déjala enfriar. En un bol grande, mezcla dos tazas de harina, una taza de azúcar, una cucharada de polvo de hornear, una cucharadita de canela en polvo y media cucharadita de jengibre en polvo. Agrega la mezcla de chai latte vainilla y una cucharada de extracto de vainilla. Forma las galletas y hornea durante unos 10-12 minutos.

Flan de Chai Latte Vainilla: Prepara una taza de chai latte vainilla y déjala enfriar. En un bol grande, mezcla una lata de leche condensada, una lata de leche evaporada, cuatro huevos y la taza de chai latte vainilla. Vierte la mezcla en un molde para flan y hornea durante unos 45 minutos a 180°C. Deja enfriar y sirve.

Smoothie de Chai Latte Vainilla: Mezcla una taza de chai latte vainilla con una taza de yogur griego, una taza de frutos rojos congelados y una cucharada de miel. Licúa todo hasta que quede suave y sirve en un vaso alto. Decora con un poco de canela en polvo.




 

Recetas con Chai Latte Vainilla

 

Chai Latte Vainilla Helado

INGREDIENTES

500 ml de leche entera

10 g de té Chai Latte Vainilla (2 bolsitas de té)

50 g de azúcar

1 cucharadita (5 gr) de extracto de vainilla

Hielo al gusto

Sirope de vainilla al gusto

Crema batida al gusto

Una pizca de canela en polvo para decorar


PREPARACIÓN

Calienta la leche en una cacerola a fuego medio hasta que comience a hervir.

Agrega el té Chai y deja que infusione durante 5 minutos, luego retira las bolsitas de té.

Agrega el azúcar y el extracto de vainilla a la leche infusionada, y mezcla bien hasta que el azúcar se disuelva por completo. Deja enfriar la mezcla de Chai Latte por completo. Agrega hielo en un vaso alto y vierte el Chai Latte sobre el hielo. Agrega un chorrito de sirope de vainilla al gusto y revuelve bien.

 





Flan de Chai Latte Vainilla

INGREDIENTES

250 ml de Chai Latte Vainilla (preparado y enfriado)

397 g de leche condensada

410 g de leche evaporada

4 huevos grandes

 

PREPARACIÓN

Precalienta el horno a 180°C.

En un bol grande, mezcla la leche condensada, la leche evaporada, los huevos y el chai latte vainilla hasta que se mezclen bien.

Vierte la mezcla en un molde para flan y hornea en un baño María durante unos 45 minutos o hasta que el flan esté firme y la superficie dorada.

Retira el flan del horno y déjalo enfriar a temperatura ambiente. Luego, refrigera el flan durante al menos 2 horas antes de servir.

Para servir, pasa un cuchillo por los bordes del flan y colócalo sobre un plato de servir. Sirve frío.

 






21 de agosto de 2022

Crema de Chocolate con Jamón



Hace poco más de unos diez años, si alguien nos hubiera dicho que disfrutaríamos mezclando sabores dulces con salados en un mismo plato, inmediatamente hubiésemos pensado que estaba loco o que se trataba de un extranjero cuya forma de entender la comida no encajaba con nuestros clásicos culinarios.


Sin embargo, la tendencia gastronómica del foodpairing (emparejar comida) se ha instalado en España que, no es que deje a un lado sus tradiciones de pucheros y sopas, sino que evoluciona y se desarrolla en los nuevos conceptos, demostrando que sus cocineros y equipos profesionales del arte que es la restauración se reinventan constantemente en la creatividad, experimentando con sabores y demostrando al mundo que, una vez más, somos únicos en crear vanguardia.



La combinación de jamón y chocolate es la prueba definitiva, pero antes de explicarte cómo y por qué deberías probar esta mezcla, vamos a ahondar un poco en el arte de mezclar sabores.


Dulce y salado: una fusión con historia

Te sorprenderá saber que tanto en la antigua Roma como en la cultura árabe y de oriente medio, la combinación de sabores dulce y salado ya estaba muy presente en sus cocinas. Solo hay que observar los platos que podemos comer en los restaurantes hindúes, en los que nos sirven tahínes en el que el sésamo se acompaña de pasas, albaricoques y ciruelas. En el siglo XVI, Liebniz fue el encargado de crear esa galletita salada con cobertura de chocolate que tanto gusta a nuestros vecinos de las Américas, los pretzels, y que se han convertido en uno de sus snacks favoritos.


El contraste del dulce y el salado no es una moda nueva. Incluso lo tenemos más interiorizado de lo que parece, aun sin recibir un nombre determinado ni haya una fecha concreta en la que haya experimentado un boom. Siempre hemos visto en nuestras series favoritas cómo los americanos comen sándwiches de manteca de cacahuete (salado) con mermelada (dulce). Nosotros mismos hemos puesto mermelada a nuestra mantequilla en la tostada, sin ser conscientes de que estábamos ganando la apuesta por el maridaje perfecto.


Un contraste conocido

Y es que nuestro paladar está acostumbrado a este exquisito contraste. Nuestros antepasados ya decían "uvas y queso, saben a beso". Y no solo semejante combinación, sino el melón con el jamón, los dátiles con bacon, la piña con el jamón de york o jamón cocido (no solo en la pizza), el foie con confituras de cualquier clase o la tan exquisita cebolla caramelizada con mermeladas de todo tipo.


En España somos expertos en preparar carnes con un secreto: usar vinos muy dulces en su preparación. Los solomillos, las carrilladas y, en general, piezas tan tiernas que se deshacen a punta de tenedor, se convierten casi en miel con reducciones de conseguidas con grandes como los vinos Pedro Ximénez. En los restaurantes especializados en carnes de caza y aves, podemos degustar exquisitas piezas preparadas de las formas más clásicas (nuestros sofritos de toda la vida) a las más vanguardistas: con compotas de manzana, ciruelas, uvas, castañas, arándanos, cebolla confitada, e incluso coco y canela, que marida especialmente bien con el pollo.


Las mil y una combinaciones

Hay tantas combinaciones de dulce y salado como elementos dulces y salados podamos encontrar en nuestra gastronomía. Y no es de Perogrullo: solo basta probar, innovar, ser creativos y romper tabúes en busca de aperitivos, entrantes, ensaladas, postres o acompañamientos que puede que nos estemos perdiendo. En experimentar está la clave. Así se descubrieron grandes mezclas que resultaron ser una explosión para las papilas gustativas, como:


Leche de coco y yemas de huevo: el contraste entre el afrutado de la primera con el mantecoso de las segundas, redondean un revuelto o unas tortitas únicas.

Aceitunas y chocolate blanco: el ahumado y el salado en esta combinación es, cuanto menos, espectacular. Anímate a probarlo.

Carne de ternera o de cerdo con frutas como pera o sandía: en hamburguesa o brochetas queda espectacular. El frescor de ambas frutas, cuya composición en agua es alta, resulta un bocado extravagante al mezclarse con el compacto de la carne que elijas. Imprescindible.

Pescados como el atún, la lubina o el bacalao, muy sabrosos per se, con salsas a base de manzana, melocotón, incluso mango, uvas o naranja dulce.

Mariscos y crustáceos de concha, mejillones, ostras, con trocitos de kiwi e incluso fresas, o trocitos de vainilla o un exótico toque de regaliza.

Ensaladas en las que se mezcla queso (el feta es ideal por su alto sabor salado) con toques muy frescos como la menta, piñones y pasas.

Helados de cualquier ingrediente salado que puedas imaginar: de tomate, de queso, de aceite, de berenjena… hasta de caviar.

Las propuestas más chic

Si bien todos tenemos en casa o podemos adquirir ingredientes básicos para hacer nuestras mezclas dulce y salado y montarnos nuestro propio laboratorio low cost de foodpairing en la cocina de casa, no podemos olvidar las grandes propuestas de los chefs estrellas Michelin como Heston Marc Blumenthal, propietario del restaurante The Fat Duck, y nuestro admirado Ferran Adriá, que son sin duda los primeros pasos que ponen en marcha los resultados que hoy podemos disfrutar. Algunas de esas sofisticadas combinaciones más deluxe son las que mezclan con sutileza el salmón y el regaliz, la carne picada con el caramelo, el cacao con las setas, el queso Stilton y el ruibarbo, el chocolate con la anguila ahumada, la Harissa con los orejones o el parmesano con la miel.


La vuelta al mundo en 80 dulces salados

El fenómeno de la combinación del dulce y el salado no conoce fronteras. Si vas a la ciudad de Madeira, en nuestro país vecino Portugal, no puedes irte sin probar el pez espada, que se fusiona con plátano maduro. En la República Checa, bañan los solomillos de ternera con una salsa muy dulce y reducida. En Turquía, el pollo nada suavemente en una mezcla de leche azucarada y canela (y que recuerda al sabor de nuestro arroz con leche). El wasabi, esa motita picante que solo unos atrevidos se atreven a probar en los restaurantes japoneses, se convierte en el ingrediente fundamental de los helados en Japón, junto al sésamo. En Asia es muy frecuente añadir unas gotas de salsa de soja o unos granitos de sal a la fruta, porque así aumentan la intensidad del sabor en el paladar.


En India, son muy populares los postres hechos con lentejas, zanahorias y judías, al igual que en Tailandia, para los que el coco es fundamental en sus elaboraciones, del que usan fundamentalmente su leche para mezclar, por ejemplo, con cebolla frita, aportando un contraste, no solo dulce y salado, sino cremoso y crujiente en un plato denominado khanom mo kaeng que no puedes dejar de probar.


En los países nórdicos, la salsa de arándanos es un must be en sus guisos de carne y en Suecia, se suele mezclar plátano con los cacahuetes y añadirlo al curry, lo que le aporta un toque original y distintivo y con lo que suelen acompañar al pollo.


La práctica en España

Después de aprender todo esto, en España nos hemos puesto las pilas no solo para adaptar nuestros platos existentes a la exquisita combinación de dulce y salado, añadiendo un toque especial que los haga situarse en uno de los mejores puestos a nivel gastronómico mundial. También evolucionamos, pasamos largo tiempo en las reboticas, imaginando y mezclando para ofrecer calidad y, sobre todo, sabor. Y si hay dos ingredientes que se han detectado como mágicos entre los fogones de nuestros chefs, han sido el chocolate y el jamón ibérico. ¿Podremos mezclarlos?  Iremos por partes.  


El chocolate

El chocolate es dulce, sí. Si oímos hablar de él, enseguida se nos vienen a la cabeza imágenes de tabletas, tartas, natillas y, en fin, postres que ponen la guinda a una comida perfecta. Pero el chocolate, el cacao, es tan versátil que puede ser la base de una salsa picante, de una barbacoa e incluso servirnos de vinagreta. Langosta con chocolate, codornices con salsa de chocolate… No es raro usar el chocolate en nuestros platos salados, solo diferente, pero de resultado espectacular.


El jamón ibérico

Y es que, si buscábamos el segundo ingrediente mágico que sirviera de pareja perfecta para un alimento tan versátil y con tantas posibilidades como el chocolate, no podía ser otro que el jamón. Y no uno cualquiera: nuestra joya gastronómica, el jamón ibérico. El jamón ibérico es uno de los alimentos más apreciados de la gastronomía española, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Si de por sí es un producto que puede ser protagonista en cualquier comida del día, ¿por qué no hacerlo brillar junto a otro tan apreciado y querido como el chocolate?


El jamón ibérico es tan noble, tan versátil, tan exquisito, que sus cualidades, su sabor y sus beneficios no se restan al combinarlo, sino que suman, cambian, experimentan y se enriquecen. Un tesoro de la gastronomía debe ser explotado y, desde el respeto, fusionado con el mismo mimo que un orfebre trabaja sus obras de arte.


Jamón ibérico de bellota y chocolate: fusionados para la excelencia

Las pruebas más expertas arrojan los resultados más apetecibles y esperados: ambos productos, chocolate y jamón ibérico maridan a la perfección. Solo estaban esperando a ser fusionadas.


El amargor del chocolate y el salado del jamón desencadenan una locura en el paladar que, no solo se detecta en el instante en el que se introduce en la boca, sino que perdura como un regusto inolvidable… hasta el siguiente bocado.


Imagina, por ejemplo, una crema de cacao, untuosa, en una tostada de pan. Un regusto sutil, a grasa natural, la mejor, proveniente del jamón 100 % ibérico, alimentado con las mejores bellotas. Y no solo eso, hay otros postres y aperitivos en el que la mezcla del jamón ibérico y el chocolate es simplemente espectacular:


Brocheta de virutas de jamón con chocolate negro y queso azul.

Huevos rotos con virutas de jamón y escamas de chocolate negro.

Brownies de chocolate y jamón (la grasa se deshace en el calor del horno y el resultado es exquisito).

Risotto de jamón ibérico y chocolate.

Turrón de chocolate y jamón ibérico.

Piruleta de chocolate y jamón ibérico crujiente.

Y como seguro que todavía estás pensando en esas tostadas untadas con crema de chocolate con jamón, vamos a detallarte la receta para que tú mismo la puedas preparar en casa y deleitarte con este maravilloso manjar. No solo está rico, sino que no excluye el aceite de palma, de coco o cualquier otro como el palmiste, dotando a nuestra crema de un aporte de ácido oleico proveniente directamente de la grasa del jamón ibérico de bellota. ¿Qué más se puede pedir?


Receta de crema de chocolate con jamón

INGREDIENTES

50 g de grasa de jamón ibérico de bellota. La puedes encontrar en grandes superficies o establecimientos especializados.

100 g de chocolate negro

120 ml de leche entera

Jamón ibérico triturado (picado o hecho virutas)

100 g de avellanas

100 g de azúcar moreno


PREPARACIÓN

Lleva a ebullición la leche con el azúcar. Aparta del fuego y añade el chocolate, removiendo la mezcla hasta que la mezcla tome consistencia.

Incorpora a la olla la grasa del jamón y las avellanas. Recuerda que estamos fuera del fuego. El jamón en trocitos también lo puedes añadir ahora, aunque, si quieres encontrarlos después al morder, resérvalos.

Ahora solo queda batir con la batidora hasta que la textura se convierta en cremosa, homogénea y sin grumos. Si añadiste los trocitos de jamón, cuida que no quede ni rastro de ellos. Si, por el contrario, quieres que aparezcan los trocitos, incorpóralos ahora. ¡Es cuestión de gustos!

Pasa la crema a un botecito en el que te recomendamos que la dejes un par de horas en la nevera para que la grasa y el resto de ingredientes tomen consistencia. Durará casi 3 semanas, aunque entre tostada y cucharada, puede que pasen 3 días y ya estés preparando una remesa nueva.

Recomendación: prueba a poner unas fresas y espolvorear con canela o cacao en polvo. ¡Delicioso!

Y ahora es el momento en el que hagas la digestión de este post y reflexiones sobre los sabores de los que disfrutas a diario. La comida es un placer, no una monotonía. Atrévete a innovar, a dejarte llevar por las combinaciones que te pida tu espíritu gastronómico. La cocina es arte, el chocolate y el jamón son arte y juntos forman el cuadro más hermoso que, sin embargo, no está en el Louvre ni en el Prado, está en tu mesa, al alcance de tu mano. ¡Anímate a descubrir!


9 de agosto de 2022

La mejor Franquicia de Helados de Europa

La mejor  Franquicia de Helados de Europa   

Algunas veces nos hemos preguntado qué es una franquicia.

Pues una franquicia es un modelo de negocio en el que una persona, concede el derecho a un tercero para utilizar su marca y trabajar o explotar bajo su mismo sistema comercial.




Hay muchas franquicias y de múltiples productos para vender, pero me voy a centrar en la mejor franquicia de helados de Europa, ya que estamos en pleno verano y se nos apetecen mucho. Tanto los helados como bebidas refrescantes como los ricos smoothies o snacks.

Sabemos que el helado italiano tiene una fama mundial, se puede decir que son unos de los mejores y que siempre atrae a todo tipo de público, por eso Gelatiamo apuesta por llevar a cualquier zona o rincón del mundo los tradicionales helados italianos, elaborándolos con un sistema de trabajo original y propio.

En esta franquicia podrás disfrutar también, no solo de los más exquisitos helados, sino de una gran variedad de productos como gofres, crepes, que los podrás acompañar con diferentes smoothies o un café.

Los países en donde los podrás encontrar esta franquicia pueden ser España, Guatemala, México o Chile entre otros.

Los helados los elaboran con las mejores materias primas y los ingredientes son de primera calidad.

No me digas que no te gustan los helados de frutas del boque, de fresa, de galletas oreo, de chocolate, de pistachos, pues todos estos y más los podrás disfrutar.

Si eres apasionado del café, podrás degustarlo con un excelente aroma.

Los smoothies, frappes y milkshakes, los hacen con frutas naturales y zumos de naranja que son muy placenteros. Para paladares exigentes y que buscan productos saludables.

En esta franquicia, que ya ves que es muy completa, te vas a encontrar con una rica y variada carta de snack. Pizzas, focaccias, y las preparaciones se hacen en el momento, con ensaladas frescas y sabrosas.

Esta franquicia es sólida y rentable porque cuentan con gran experiencia, lo forma un gran equipo, tienen una buena planificación por eso resulta eficaz.

Todos son ventajas para la franquicia Gelatiamo, porque los helados son de fabricación propia y el equipo de profesionalidad te ayuda para que sea un éxito asegurado.

Con la diversidad se sus productos y que cada cierto tiempo se amplía la carta, es una oportunidad de negocio.

Los clientes se quedarán satisfechos ya que tienen la oportunidad de elegir entre todas sus propuestas, porque siempre habrá un momento para desear degustar un helado del sabor que más te guste si estás en la época estival, o sino los diferentes smoothies de frutas para refrescarnos si hay calor.

A media mañana o para tomar un tentempié puede valer muy mucho uno de los ricos y variados snacks que proponen con deliciosos rellenos, siempre acompañados con verdura fresca de temporada, brotes, etc.

Si te encuentras en otoño e invierno, seguro que se te apetecerán los ricos crepes, que pueden estar rellenos de ricas cremas o los gofres auténticos recién hechos, calentitos y acompañarlos con el aroma del café que marida bien.

Gelatiamo te lo pone fácil, en España lo puedes encontrar en Barcelona, Castellón, Gerona, Madrid o Tarragona.  


13 de noviembre de 2020

Cookies de Manzana

Unas galletas bien sencillas elaboradas con manzana.

Se puede usar de multitud de maneras las manzanas en los postres, como ingrediente principal, como acompañamiento, como decoración de un postre siendo un topping, otra opción sería hacer este mismo postre con manzanas deshidratadas.

Muchas ventajas se pueden sacar de las manzanas deshidratadas, es una opción saludable para las personas que les gusta comer fruta y dulces, tiene azúcar pero es de la propia fruta que la contiene, sin añadir más.









INGREDIENTES

Cookies

50 g de mantequilla sin sal

*30 g de azúcar

80 g de harina

20 g de almendra molida

15 g de huevo

 

Relleno de manzana

1 manzana

El zumo de medio limón

1 cucharadita de canela en polvo

 

Crumble

30 g de mantequilla sin sal

*20 g de azúcar

40 g de harina

30 g almendra molida

10 g de almendra en trocitos

Ralladura de limón

 

PREPARACIÓN        

Para 10 porciones.

Cookies

En un bol ponemos la mantequilla que deberá estar a temperatura ambiente junto con el azúcar  la vainilla, batimos. Añadimos el huevo, integramos. Incorporamos la harina y la almendra molida.

Dividimos la masa en 10 partes, unos 19-20 g. Hacemos bolitas y aplanamos, las colocamos sobre una cápsula de papel y ponemos en el molde metálico para magdalenas. Llevamos a la nevera.

 

Relleno de manzana

Pelamos y cortamos la manzana en dados pequeños, la ponemos en un cazo, con el zumo de limón y la canela. Llevamos a medio fuego y esperamos hasta que esté algo tierna, unos 2-3 minutos. Retiramos del fuego y dejamos enfriar.

 

Crumble

En un bol ponemos todos los ingredientes, la mantequilla deberá estar fría y cortada en dados. Integramos todo con las manos, formando unos grumos.

 

Montaje

Precalentamos el horno a 180ºC

Sacamos el molde de la nevera y repartimos la manzana en cada hueco encima de la masa de galleta. Encima repartimos el crumble cubriendo la manzana.

Horneamos unos 20-22 minutos.

Dejamos enfriar sobre una rejilla.

 

*no queda nada dulce, se le puede añadir el azúcar que se desee y también dependiendo del dulzor de las manzanas.













13 de marzo de 2018

Tiramisú de Vainilla

El Tiramisú es un postre de origen italiano y conocido en todo el mundo, pero se han hecho tantas versiones que me he atrevido a hacerlo con crema de vainilla, donde los sabores se sienten en armonía en el paladar.





INGREDIENTES


250 gr de bizcochos de soletillas

Crema de vainilla:

250 gr de leche
100 gr de azúcar
1 yemas de huevo L
20 gr de maicena
1 vaina de vainilla o 1 cucharada de vainilla líquida
200 gr de queso mascarpone

Para  mojar los bizcochos:

200 ml de café
1 cucharada de vainilla líquida

Para espolvorear por encima:

2 cucharadas de cacao puro en polvo

PREPARACIÓN


Crema de vainilla:

Abrimos la vaina de vainilla a lo largo y le quitamos las semillas, ponemos todo en un cazo con los 200 gr de leche y la mitad del azúcar. Llevamos a ebullición y dejamos reposar 5-10 minutos.

En un bol ponemos el resto de la leche (50 gr) con la maicena, disolvemos, ponemos, la yema y el resto del azúcar. Mezclamos bien. Le añadimos la leche con la vainilla del cazo, mezclamos. Colamos la mezcla pasándola de nuevo al cazo.

Llevamos a fuego medio hasta que la crema espese. Pasamos a un bol, tapamos con papel film que esté en contacto con la crema y dejamos enfriar.

Una vez fría la crema de vainilla la mezclamos con el mascarpone. Reservamos en frío hasta el montaje.

Añadir la vainilla al café frío, mezclar.

En una  fuente o molde cuadrado ir poniendo bizcochos mojados en el café hasta cubrir todo el fondo. Poner una capa de la crema, extender bien. Poner otra capa de bizcochos mojados en el café y otra capa de crema. Así, hasta terminar con los ingredientes. La última capa que lleve algo de crema. Alisar la superficie.

Guardar en la nevera 6 horas como mínimo.

Desmoldar al plato de presentación y espolvorear por encima cacao en polvo.






7 de marzo de 2018

Tarta Sacher

Todo un clásico en pastelería es la Tarta Sacher. La original lleva mermelada de albaricoque pero la hice con mermelada de melocotón ya que es mi preferida.






INGREDIENTES

Bizcocho:

6 huevos L
70 gr de harina
50 gr de almendra molida
50 gr de mantequilla sin sal
50 gr de azúcar glas
50 gr de azúcar blanquilla
80 gr de chocolate negro
8 gr de levadura en polvo
1 cucharada de vainilla líquida

Relleno:

200 gr de mermelada de melocotón

Cobertura:

100 gr de chocolate negro
80 gr de leche
25 gr de mantequilla sin sal
2 cucharadas de cacao

Decoración:

Pétalos de flores comestible

PREPARACIÓN

Precalentamos el horno a 180ºC
Molde redondo de 18 cm de diámetro.

Bizcocho:

En un bol ponemos los ingredientes secos: la harina, la almendra molida y la levadura.
En otro bol ponemos el chocolate y la mantequilla, derretimos en el microondas a intervalos cortos, añadimos la vainilla, mezclamos hasta que esté derretido todo.

Separamos las claras de las yemas.

Las claras las montamos a punto de nieve con el azúcar blanquilla.
En otro bol ponemos las yemas con el azúcar glas y batimos hasta que estén cremosas, añadimos el chocolate con la mantequilla y la vainilla, mezclamos. Poco a poco añadimos los ingredientes secos e integramos.
Por último y poco a poco incorporamos las claras montadas con movimientos envolventes.

Vertemos en el molde y horneamos unos 35 minutos.
Dejamos enfriar sobre una rejilla.

Relleno y montaje:

Ponemos unos segundos la mermelada en el microondas para que esté más fluida.
Cortamos el bizcocho por la mitad y en horizontal, cubrimos con parte de la mermelada. Cubrimos todo el bizcocho, los laterales y por encima, con el resto de la mermelada. Dejamos en la nevera.

Cobertura:

En un bol ponemos el chocolate, la leche y la mantequilla. Llevamos unos segundos al microondas. Mezclamos hasta que esté derretido bien. Añadimos el cacao, mezclamos bien. Dejamos atemperar un poco hasta que esté cremosa.

Cubrimos el bizcocho con la cobertura. Hacemos decoraciones a nuestro gusto. Llevamos a la nevera 20 o 40 minutos.
Decoramos poniendo los pétalos.