Me regalaron esta calabaza ecológica de “Yerbahuerto” y en vez de preparar un potaje de berros, tan tradicional en nuestras islas, me dio por hacer este pastel. Es un popurrí de ingredientes que así y todo, conjugan muy bien.
INGREDIENTES
Tartaleta de sablé bretón: 100 gr de azúcar, 100 de mantequilla sin sal, 2 yemas de huevo y 150 gr de harina repostería.
Mermelada de higos: 100 gr de de higos secos, 100 ml de agua y 10 gr de azúcar.
Crema de calabaza y queso: 100 gr de calabaza, una pizca de sal, 30 gr de azúcar y 70 gr de queso crema.
Merengue italiano: 2 claras de huevo, 25 gr de azúcar + almíbar (100 ml de agua y 180 gr de azúcar).
Y además 70 gr de nueces picadas.
PREPARACIÓN
Preparamos el molde (35x12,5 cm) con mantequilla y harina. Precalentamos el horno a 190º C.
Hacemos primero la base con de sablé bretón: la mantequilla la batimos con el azúcar, cuando esté cremosa le ponemos las yemas de una en una y por último la harina tamizada. Hacemos una masa homogénea. Dejamos en la nevera un ratito. La colocamos en el molde cubriendo todo el fondo y los laterales, extendiendo bien. La horneamos durante unos 20 minutos o hasta que esté ligeramente tostada. Sacamos del horno y dejamos enfriar sin desmoldar sobre una rejilla.
Hacemos la mermelada de higos: ponemos los higos troceados con el agua para que se hidraten unos 15 minutos. Los llevamos a fuego medio con el agua y machacando un poco con la cuchara, le añadimos el azúcar y cocemos unos 10 minutos, hasta que estén blandos y se forme como la consistencia de una mermelada. Se puede triturar o dejarlo así, dejamos enfriar.
Preparamos la crema: guisamos la calabaza (pelada y en trocitos) con un poquito de agua y una pizca de sal. Escurrimos bien y trituramos haciendo un puré. Le añadimos el azúcar y enfriamos.
Una vez fría le añadimos el queso y mezclamos con cuidado.
Merengue italiano: montamos las claras, cuando estén ligeramente montadas le ponemos el azúcar y mientras, hacemos un almíbar a punto de hebra fuerte con el agua y el azúcar. Se lo vamos echando al merengue en forma de hilo fino sin dejar de batir hasta que esté casi frío. Debe quedar consistente y brillante.
Montaje del pastel: en el fondo extendemos la mermelada de higos, encima la crema de calabaza con queso, encima las nueces picadas y por último decoramos formando un dibujo con el merengue puesto en una manga pastelera y boquilla semi rizada. Con un soplete tostamos por encima.
Si no disponemos de soplete, lo ponemos unos pocos minutos en el gratinador.
Desmoldamos y ponemos en el plato de presentación.