Bueno, no es que San Valentín sea santo de mi devoción, pero como a nadie le amarga un dulce, es pretexto suficiente para meterme entre harinas, aunque este bizcocho en particular no la lleve.
Esta mini tarta queda tan suave, que apenas nos daremos cuenta que nos la estamos comiendo.
INGREDIENTES
(Estas cantidades son para dos pasteles, en moldes con forma de corazón de 13 cm)
Bizcocho de chocolate sin harina: 65 gr de azúcar, 3 huevos y 20 gr de cacao puro en polvo.
Trufa: 300 ml de nata y 125 gr de chocolate.
Almíbar: 100 ml de agua, 50 gr de azúcar, corteza de limón y un chorrito de ron con miel.
100 gr de mermelada de fresas.
Para la decorar y acompañar, macarons: 2 claras de huevo (63-65 gr), 100 gr de azúcar glas, 50 gr de almendra molida, una pizca de sal, 20 gr de azúcar blanquilla, colorante y azúcar de color.
PREPARACIÓN
Preparamos la trufa: calentamos la nata y troceamos el chocolate dentro y revolvemos hasta que se deshaga. Dejar enfriar muy, muy bien y luego montamos. Reservar.
Preparamos los macarons: en un bol mezclamos el azúcar glas y la almendra, la tamizamos.
Montamos la claras a punto de nieve que tienen que estar a temperatura ambiente. Cuando estén algo espumosas, ponemos la sal y a poquitos el azúcar. Ponemos el colorante y seguimos batiendo. Una vez montadas, se pone la mezcla de almendra con mucho cuidado. Se llena una manga pastelera con boquilla lisa de 1 cm. y sobre una bandeja con papel vegetal se hacen círculos, corazones, bastoncitos o cómo se desee. Le damos unos pequeños golpes a la bandeja contra la mesa para eliminar cualquier burbuja de aire. Le ponemos azúcar de color por encima, si se desea.
Dejamos reposar de 3 horas en adelante.
Precalentar el horno a 170ºC y horneamos 10 minutos.
Preparamos el bizcocho de chocolate sin harina: precalentar el horno a 180º C. Separar las claras de las yemas. Montar las claras bien montadas con el azúcar. Mezclar con las yemas ligeramente batidas. Tamizar el cacao en polvo y añadirlo en forma de lluvia sobre la mezcla anterior, removiendo con cuidado. Rellenar los moldes en forma de corazón y hornear unos 10-15 minutos.
Dejar enfriar.
Almíbar: llevar a ebullición todos los ingredientes menos el ron, unos minutos, retirar del fuego. Cuando esté casi frío, añadir el ron.
A cada parte de corazón de bizcocho lo empapamos con un poco de almíbar. Rellenamos una parte con un poco de mermelada y con trufa, cubrimos con la otra parte de bizcocho. Cubrimos todo de trufa. Guardamos en la nevera un rato. Ponemos en el plato de presentación y decoramos con macarons a gusto.
Rellenamos de trufa, o trufa y mermelada los restantes macarons.
Consejos para un buen resultado: los macarons de la izquierda de la imagen, la superficie es lisa y brillante, mientras que por la base es rugosa. Esto se consigue dejando que repose y se seque la superficie, como mínimo 3 horas. De lo contrario, obtendremos un mal resultado, si solo lo dejamos reposar 1 hora, nos saldrá un macaron agrietado y con base lisa, derecha de la imagen.